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Ciencia
y conciencia
Toda
nuestra ciencia actual se fundamenta en que el espacio, el tiempo,
la materia y la energía son los auténticos componentes
de la realidad. La física newtoniana sostiene que vivimos
en un universo físico que tiene objetos separados en el tiempo
y en el espacio, que nuestros cuerpos son parte del universo físico,
que la conciencia es un fenómeno derivado de la materia,
y que si tenemos pensamientos y sentimientos, emociones y deseos,
instintos e impulsos, es el resultado de complejos procesos bioquímicos,
de moléculas en movimiento. Que es real lo que podemos percibir
con nuestros sentidos, lo que podemos ver, sentir y tocar, que la
verdadera prueba de la realidad es la experiencia sensorial.
Para la ciencia
actual representa un grave problema el fenómeno de la conciencia.
Es relativamente fácil explicar como el hidrógeno
evolucionó para transformarse en otros elementos, los cuales
se combinaron para formar moléculas y luego células
simples dotadas de vida, y como éstas se desarrollaron hasta
formar seres complejos como nosotros. Pero no hay nada en el campo
de la física, la química, la biología o cualquier
otra ciencia que de una explicación razonable y clara de
la capacidad de los seres de tener experiencias interiores de cualquier
tipo, que es lo que entendemos como conciencia. Parece posible,
aunque complicado, entender la función del cerebro y su correlación
con los fenómenos mentales, como percibimos, discriminamos,
reaccionamos frente a los estímulos, centramos la atención,
etc., pero lo realmente problemático es la conciencia en
si. ¿Porqué el complejo procesamiento de información
en el cerebro conduce a experiencias interiores?. La ciencia occidental
no considera el que los seres deban tener conciencia.
Como seres humanos
nos enfrentamos al hecho indiscutible de poseer una conciencia propia,
y sin embargo no tener manera de explicarlo. ¿Cómo
a partir del polvo y el agua de la tierra las fuerzas naturales
hicieron aparecer un sistema mental capaz de preguntarse por su
propia existencia?. ¿Cómo se ha vuelto consciente
el universo a partir de los mas simples de los elementos?.
Científicos
y filósofos intentan explicarse como surge la conciencia
( por ej. a través de la química cerebral y procesamiento
del cerebro), pero no hay respuesta a la pregunta : ¿Cómo
es posible que algo tan inmaterial como la conciencia surja de algo
tan inconsciente como la materia?. El fracaso posiblemente se debe
a que todo se basa en la evidencia de que la conciencia surge o
depende del mundo físico del espacio, del tiempo y la materia.
La conciencia ha sido relegada a ser un fenómeno material.
Estamos considerando al cuerpo humano como la máquina que
aprendió a producir conciencia. (véase Peter Russel,
Ciencia, conciencia y luz ,Ed.Kairós).
Nuevos paradigmas
científicos
El mundo que en realidad conocemos es el mundo que toma forma en
nuestra mente, no se compone de materia, sino que su cualidad es
mental. Lo que realmente vemos del mundo no es su apariencia, es
solamente nuestra manera de mirarlo. Nuestras mentes, nuestras conciencias
están creando todo lo que estamos viendo allí afuera.
Todo lo que sabemos, percibimos e imaginamos, el color, el sonido,
los pensamientos, las sensaciones y los sentimientos, son formas
que ha adoptado la conciencia. Incluso el espacio y el tiempo no
son dimensiones fundamentales de la realidad, son dimensiones fundamentales
de la conciencia.
Cuando observamos
un objeto cualquiera, la luz que refleja forma una imagen en la
retina del ojo. Unas células fotosensibles descargan electrones
que desencadenan impulsos electroquímicos que viajan por
el nervio óptico hasta llegar al cortex visual del cerebro,
en donde son procesados en formas, colores, movimientos. Al final
del proceso, en la conciencia aparece la imagen, por ej. de un árbol.
Es algo que realmente ocurre, aunque se ignora como. Todo lo que
percibimos (vemos, olemos, tocamos, etc) se reconstruye a partir
de los datos sensoriales. Creo estar percibiendo el mundo que me
rodea, pero en realidad de lo único que soy consciente directamente
es de los colores, sonidos y olores que aparecen en la mente.
Cuando estamos
despiertos, nuestra imagen del mundo se basa en la información
que recogemos con nuestro organismo sensorio del entorno que nos
rodea. Sin embargo ya hemos visto que la realidad que percibimos
es una creación de nuestra mentes, al igual que lo son los
sueños, que lo que percibimos del mundo es la realidad que
cada uno de nosotros está construyendo y que constituye el
conjunto de nuestras experiencias.
Podemos decir que existen dos realidades: 1) la realidad física
, lo que está ahí afuera que estimula nuestros sentidos,
2) la realidad personal que experimenta cada cual, que es la reconstrucción
del mundo que aparece en nuestra mente. Lo ilusorio aparece cuando
confundimos ambas realidades, cuando nuestro juicio malinterpreta
los datos sensoriales; sufrimos un engaño cuando creemos
que las imágenes que aparecen en nuestra conciencia son en
realidad el mundo exterior (cuando pensamos que el árbol
que vemos es el árbol en sí). Ahora bien, ¿podemos
estar seguros de que existe una realidad física fuera de
nosotros si lo único que podemos conocer son las imágenes
que aparecen en nuestra mente?.
La física cuántica nos dice que todo depende de quien
esté mirando, que mas allá de los limites de nuestra
percepción hay una ambigua sopa cuántica de energía
e información fluyendo sin cesar, y con todo eso nosotros
creamos la experiencia de un mundo material. Sabemos que el cuerpo
humano no es una estructura anatómica congelada, que en realidad
es un centro de inteligencia, de energía e información,
que al igual que todo en el universo está hecho de átomos,
compuestos de partículas subatómicas que se mueven
a la velocidad de la luz alrededor de enormes espacios, y que no
son objetos materiales, sino fluctuaciones de energía e información,
detenidas en eventos de espacio-tiempo. Oscilan entrando y saliendo
de la existencia dependiendo de si se las observa o no. El mundo
material está realmente hecho de nada. Se nos dice que la
materia en su mayor parte ( en un 99,9999999%) es un fantasmagórico
espacio vacío. Si es así, ¿porqué el
mundo aparece tan sólido e inmutable?. Parece ser que los
electrones giran tan rápido alrededor del núcleo que
crean un escudo impenetrable como si fueran bolas sólidas.
Las partículas subatómicas (100.000 veces más
pequeñas que un átomo) tampoco son sólidas,
ni materia, son como “nubes confusas de existencia potencial”.
¿Qué
son realmente los pensamientos sino fluctuaciones cuánticas,
impulsos de energía e información, eventos cuánticos
que se transforman en eventos de espacio-tiempo manifestándose
en algo material?. Hoy la ciencia sabe que el cerebro convierte
cada pensamiento o sentimiento , impulsos no materiales, en moléculas
mensajeras (neuropéptidos), mediante las cuales se comunican
las células del sistema nervioso. Es el lenguaje de las moléculas,
en el que se transforman los pensamientos. La conciencia influyendo
en lo que llamamos bioquímica. Igualmente se sabe que cada
célula de nuestro sistema inmunológico, que nos protege
de infecciones, procesos degenerativos, etc. está siendo
continuamente afectada por el diálogo interno que estamos
constantemente manteniendo, que cada célula del sistema nervioso
de todo nuestro cuerpo tiene pensamientos, toma decisiones, tiene
memoria, posee un intelecto. Se está empezando a considerar
a este universo como un universo “pensante”, que está
vivo, que es como un organismo que respira, piensa y metaboliza,
a través de impulsos de energía e información
y que dan lugar a todo lo existente. (véase Deepak Chopra,”
Cuerpos sin edad, Mente sin tiempo” y “ Curación
cuántica”). La ciencia actual, libre de prejuicios,
está descubriendo que el cuerpo es en realidad una mente,
la experiencia objetiva de la conciencia, y la mente es la experiencia
subjetiva de la conciencia, y todos nosotros no somos ni el cuerpo
ni la mente, sino quienes estamos creando ambas. Somos, al igual
que todos los seres vivientes de nuestro planeta, energía
e información, expresiones de inteligencia, atención
y conciencia. Hoy la ciencia ha demostrado que en menos de dos años
reemplazamos nuestro cuerpo completo, hasta el último átomo,
por lo tanto posiblemente nosotros no podemos ser nuestro cuerpo
físico, que es tierra, agua y aire que se va reciclando,
sino que estamos usando las moléculas que constituyen el
mismo para manifestar nuestros recuerdos, deseos y emociones. Parece
obvio que nuestra mente individual no está restringida a
nuestro cuerpo físico.
Es la conciencia
la que modula la materia, y no al revés. En otras palabras,
hoy se conoce que la fisiología, el sistema inmunológico,
el nervioso, el endocrino e incluso la conducta, están influenciados
por el estado de conciencia que tengamos. (por ej. en un estado
temeroso el nivel de inmunidad es muy bajo).
“Espacio-tiempo,
materia-energía , el cuerpo físico y el universo se
engendran cuando la conciencia se mueve dentro de sí, para
crear la infinita diversidad de formas y fenómenos que llamamos
cuerpos. Todo ello es simplemente un movimiento de la conciencia”.(Deepak
Chopra).
“Deseo
conocer los pensamientos de Dios, lo demás son detalles.”(A.Einstein)
“Vivimos
en un universo que no tiene principio en el tiempo, que no tiene
fin en el tiempo, ni bordes exteriores en el espacio” (Stephen
Hawking, Breve historia del tiempo).
En todas las
tradiciones espirituales y religiones del mundo ha existido la idea
de que mas allá de la mente y del cuerpo, mas allá
del pensamiento está el pensador o alguien que genera la
idea, el experimentador que crea las ideas. Se le ha denominado
fuerza creadora, energía vital, alma o Espíritu, etc.
Fuerza misteriosa, abstracta e incomprensible, pero real, “no
materia” pensante reflejada en experiencias de percepción
ligadas al espacio y al tiempo.
Extraido del sitio http://www.revistabiosofia.com/
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